DIAGTRA captura la ficha normativa de cada trámite, mapea el proceso real que vive el ciudadano, calcula 30 indicadores comparables y entrega un informe de diagnóstico listo para validación municipal y para la revisión de organismos de cooperación internacional.
El punto de partida
Los equipos de simplificación y los organismos que financian su trabajo necesitan algo más sólido que una entrevista suelta: un mismo instrumento aplicado trámite por trámite, municipio por municipio, con datos que se puedan comparar y sustentar.
Los requisitos se conocen de memoria, no quedan documentados con su fundamento jurídico exacto.
Nadie ha dibujado el camino que recorre el ciudadano, ni dónde se atora entre áreas.
Cada consultor mide distinto; dos municipios no se pueden poner uno junto al otro.
Cuando se revisa un hallazgo seis meses después, no hay bitácora que lo sustente.
Las fotos de campo quedan sueltas en un celular, no ligadas al hallazgo que documentan.
El documento final no alcanza el nivel de sustento que exige aceptar un diagnóstico de conformidad.
Metodología
DIAGTRA sigue el mismo recorrido que un diagnóstico riguroso exige — sin saltarse pasos, sin dejar campos sueltos.
46 campos oficiales por trámite: fundamento jurídico, requisitos documentales, costos y formas de pago, canales de atención, módulo, horario y responsable.
Swimlanes por actor — el ciudadano, el servidor público, las áreas externas que intervienen — con tiempos reales y los puntos exactos de fricción.
Diez oficiales, CA-01 a CA-10, más veinte complementarios agrupados en cinco bloques — carga administrativa, eficiencia operativa, digitalización, experiencia del usuario, y formalización y equidad.
Cada hallazgo se clasifica por severidad y por categoría — sin fundamento, duplicidad, cuello de botella, brecha normativa — y alimenta una agenda de simplificación con fecha probable de cumplimiento.
Documento Word y PDF de once secciones oficiales, con evidencia fotográfica, anexos y matriz de hallazgos — listo para la mesa de validación municipal.
Panel de indicadores
El mismo catálogo, aplicado igual en cada trámite y cada municipio, para que dos diagnósticos se puedan comparar sin discutir el método.
Tiempo de procesamiento interno, tiempo de espera en ventanilla.
Cuellos de botella, tasa de rechazo, re-trabajos, firma única.
Registro y seguimiento en línea, interoperabilidad, uso de papel.
Claridad, dificultad percibida, tasa de abandono, apetito digital.
Fricción a la formalización, barreras de género mitigadas.
Entregables
Cinco entregables, con criterios de calidad que se verifican solos a partir de lo ya capturado — y los que exigen juicio humano, quedan marcados aparte.
Cumplimiento y trazabilidad
La credibilidad de un diagnóstico no está solo en el contenido — está en poder demostrar quién lo capturó, cuándo, y que nadie lo sobrescribió sin darse cuenta.
Cada captura, edición y eliminación queda registrada con usuario, fecha y valores anteriores — consultable en cualquier momento.
Si dos personas editan el mismo trámite a la vez, el sistema lo detecta y evita que una captura sobrescriba a la otra sin aviso.
Copias de seguridad de la base de datos, manuales o programadas, con historial descargable.
Alerta automática al cumplirse el plazo de retención de evidencia con datos personales, conforme a la política de salvaguardia del proyecto.
Para quién
Diagnostica tus propios trámites, encuentra los cuellos de botella y documenta tu agenda de mejora regulatoria.
Compara municipios bajo el mismo catálogo de indicadores y prioriza dónde intervenir primero.
Entrega diagnósticos con el nivel de evidencia y trazabilidad que tus donantes esperan revisar.
Agenda una demostración con datos de ejemplo o con uno de tus propios trámites.